Desarrollo y Técnica


Motivación en el Tenis, 3a. parte
Por... Rodrigo A. Cauas E.

Lic. en Psicología y Máster en Psicología del Deporte y la Actividad Física (UNED, España)
Candidato a Doctor en Ciencias Implicadas en el Progreso Deportivo del Ser Humano (UCO, España)
Psicología Deportiva Chile

“La perfección uno siempre la busca, pero no existe, porque uno es humano. Si jugué un gran tenis, y en los dos primeros sets, tal vez fue el mejor de mi vida. Estoy contento por eso, listo para seguir en carrera. ¿Hasta dónde puedo llegar? Creo que jugando así no tengo límites”.
(Fernando González, tenista profesional)



UNA APROXIMACIÓN A LA MOTIVACIÓN DINÁMICA EN EL TENIS

La motivación ha sido un concepto sumamente utilizado estudiado e investigado, sin embargo, todo lo que se ha escrito en torno a este fenómeno guarda relación con factores presentes en el deportista antes o después de una competencia, vale decir, a lo que se podría denominar MOTIVACIÓN ESTÁTICA, sobre todo cuando hablamos de factores que influirán en los aspectos volitivos que se dan antes o después de una instancia deportiva sea esta competitiva o no. Pero poco se ha trabajado en torno al esfuerzo que se moviliza durante un partido: la MOTIVACIÓN DINÁMICA. Ésta puede verse influida por factores que ocurren durante una instancia de participación deportiva que influye inmediata y directamente en el deportista, haciendo que su motivación varíe de un momento a otro. “La motivación y la conducta de ejecución son manifestaciones de las cogniciones y procesos de pensamiento, dentro de los contextos sociales dinámicos; y son estos procesos de pensamiento los que gobiernan la acción motivacional” (Glyn Roberts, 1995, p. 21). Aquí se plantea la noción de que los pensamientos, y más específicamente las atribuciones, son temas fundamentales para la motivación, y serían ellos los elementos que le entregarían este dinamismo mencionado anteriormente.

Desde hace algunos años las teorías cognitivas prevalecen por sobre las otras en la explicación y comprensión de la motivación, por ejemplo, por sobre las teorías mecanicistas que ven al deportista “como un ente pasivo, dirigido por impulsos psicológicos” (Glyn Roberts, 1995, p. 32). Por el contrario las teorías cognitivas ven al deportista como un ser mucho más activo, ya que, son las cogniciones y las creencias las que median la conducta y por lo tanto la motivación. Una de las teorías que se adscriben con firmeza a este postulado es la denominada Teoría de la atribución (Weiner), porque tiene que ver con la información que procesa el jugador para darle explicación a los distintos fenómenos que median su acción deportiva. Así puede intentar predecir, por medio de las expectativas su futuro y evaluar los resultados deportivos obtenidos. Si estos resultados son evaluados negativamente, el deportista podría perder su motivación, experimentando sentimientos de ira, frustración, enojo, rabia, desconcentración, pero si por el contrario, existen determinadas situaciones durante el juego que permiten al deportista potenciar su motivación, podríamos observar a un deportista focalizado en los aspectos relevantes de la tarea, relajado, inmerso en la situación deportiva y con una adecuada activación fisiológica y mental.
Por lo tanto desde este punto de vista este modelo considera al jugador de tenis como un “procesador activo de la información que utiliza unos procesos mentales complejos para determinar la acción humana” (op. cit. p. 35). El modelo cognitivo social tiene como concepción a la base la representación de un proceso dinámico de la motivación, es decir:

¿Por qué es importante distinguir entre motivación dinámica y motivación estática? Primero porque los factores que afectan a estas motivaciones no son los mismos, por lo tanto una primera tarea será descubrir en cada caso cómo afectan al deportista. Segundo porque las herramientas para solucionar el conflicto en una u otra motivación, son diferentes, básicamente porque los planos de intervención son distintos. Cuando falla la motivación estática será necesario trabajar con el deportista en un ámbito más extradeportivo (fuera de la cancha) y si es la motivación dinámica la que afecta al deportista, deberá trabajarse en forma más aplicada (en cancha).

¿Qué situaciones pueden hacer variar la motivación dinámica en un deportista? Existen numerosas circunstancias durante el juego que pueden modificar la motivación dinámica. Algunas de ellas ocurren invariablemente en todas las instancias deportivas como, por ejemplo, el inicio de un partido. Y otras son experimentadas individualmente por los deportistas, ya que, guardan relación con características personales del deportista, con la particularidad del deporte y con la instancia en la que está participando. A los primeros los llamaremos FACTORES INHERENTES de la motivación dinámica y a los segundos FACTORES ACCIDENTALES de la motivación dinámica. Ejemplos de ellos pueden encontrarse en la competencia percibida y en el éxito y el fracaso (Glyn Roberts, 1995).

La autoeficacia (convicción que el deportista necesita para realizar con éxito la conducta necesaria que lleva a un determinado resultado) sería también un elemento fundamental que determinaría un cierto estatus motivacional. Muchos trabajos científicos se han centrado en la mejora de al autoeficacia, más aún en el “modelado participante, las experiencias vicarias, y otros antecedentes” (Glyn Roberts, 1995, p. 38) que han facilitado la ejecución deportiva.

En el caso específico del tenis hay factores inherentes que son importantes de analizar. El más fundamental de ellos es el comienzo del partido en donde el deportista recién empieza a conectarse con la tarea a ejecutar y generalmente aún vislumbra un largo recorrido hacia el objetivo, dificultando motivarse por aspectos contingentes, como en el aquí y ahora.

Otro momento particularmente sensible a la motivación dinámica se produce cuando el deportista se ha esforzado por ganar un punto considerado difícil e inmediatamente pierde un punto fácil (habitualmente un error no forzado). En este caso es habitual sentir que el esfuerzo realizado es en vano. También puede suceder cuando los puntos ganados sólo sirven para achicar la desventaja y no dar vuelta un resultado.

Un último momento clave y que puede ser fundamental para el desenlace final del partido es en el comienzo de cada set, ya que, el deportista de una manera inconsciente percibe que todo comienza de nuevo, y si es que ha ganado los anteriores percibe que ya tiene una cuenta de ahorro asegurada, y si ha perdido los anteriores deberá comenzar de nuevo para intentar revertir la situación y superar el cansancio y la fatiga.

Es primordial que en todo momento deba inculcarse al tenista para que esté focalizado en la tarea presente y visualizando en todo momento jugadas, golpes y movimientos que serían los óptimos para la situación que está ocurriendo en la cancha. Sólo así se evitará, en parte, que el deportista sufra los vaivenes de la motivación dinámica. Es decir en todo momento debe tenderse hacia el control de los pensamientos y las sensaciones.

Referencias y Bibliografía


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Comentarios

jesus alberto blandón ochoa
2010-09-18 10:56:58

buenas tardes señores match point. Me parece muy interesante el artículo, me gustaría saber si ustedes me pueden dar permiso para incluirlo, al igual que los que tratan sobre atención, concentración y ansieda en el tenis, para la publicación de un texto. Claramente conservando los derechos del autor y la página web de ustedes. gracias

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