Desarrollo y Técnica


Desde la Trinchera, El Gran Salto
Por... Víctor Romero

Recientemente visité las instalaciones del Club Casablanca Satélite, donde está todo listo para recibir a jugadores juveniles de diversos países que participarán en la 29 edición de la Copa Internacional Casablanca de Tenis Juvenil.Sin duda, éste tipo de eventos trae muchos recuerdos para un servidor, quien participó en varias ediciones de la Copa Casablanca, y en un sinfín de otros eventos a nivel juvenil. Lo anterior viene a colación debido a que, al ver a los participantes de éstos eventos, es imposible evitar el revivir la experiencia de “el gran salto” que los tenistas damos al terminar la etapa juvenil de nuestra carrera.

Para que el lector se dé una idea mas clara de lo que hablo, a continuación describiré las características de lo que pasa en la vida de un jugador juvenil durante un torneo como la Copa Casablanca, después, describiré los caminos a seguir cuando los jugadores terminan su etapa como juvenil, enunciando brevemente las características de la vida que les espera si es que siguen el tenis. Con esto, esperamos que el lector esté preparado para sacar sus propias conclusiones en cuanto a la diferencia entre un jugador juvenil y un profesional.

Puede que el lector crea injusto que compare a los jugadores de un torneo como la Copa Casablanca (que son la punta de la pirámide a nivel juvenil) con los jugadores de un torneo Futuro (que son la base de la pirámide a nivel profesional), pero aquí cabe mencionar que incluso el jugador numero uno del mundo a nivel juvenil, tiene que empezar desde abajo como profesional.

Si usted ha estado en un torneo como la Copa Casablanca, sin duda se habrá dado cuenta que los jugadores, generalmente, viajan por delegaciones. Esto quiere decir que cada federación nacional (como la federación francesa, la federación alemana, la federación italiana, e incluso la federación mexicana de tenis, etc.) manda a un equipo integrado por tres o cuatro jugadores y por lo menos un entrenador (frecuentemente envían también a un preparador físico) con todos los gastos pagados.

Aquí cabe mencionar que también hay algunos jugadores que viajan solos, auspiciados únicamente por el peculio de sus padres.

Si sumamos los apoyos que los juveniles reciben de sus federaciones al trato que se les da por parte de la organización del torneo (que se encarga de proveerlos con hospedaje y alimentación para el juvenil y su entrenador mientras el primero siga en el draw principal, transporte, pelotas para entrenar y hasta tours turísticos guiados sin costo alguno, entre otras cosas), nos daremos cuenta de que los juveniles tienen muy pocos gastos (como encordados, lavandería y vida social) de que preocuparse.

El lector podrá empezar a entender el nivel de importancia que tanto federaciones nacionales como organizaciones de torneos, dan (merecidamente en mi opinión) a los juveniles, quienes a la postre serán las estrellas del tenis mundial a nivel profesional. El problema que surge del trato tan majestuoso que reciben los juveniles cuando están en la cúspide de ésta etapa de sus carreras, es que en muchas ocasiones los jugadores sobreestiman su importancia y toman actitudes de “diva”.

Tristemente, uno puede ver que virtudes como humildad son poco populares entre los juveniles, y muchas veces, entre sus entrenadores también.A mi parecer, hay tres caminos diferentes a seguir después de que un juvenil termina su etapa como tal. Los caminos a seguir son los siguientes:
1. Renunciar al tenis.
2. Tratar de conseguir una beca para alguna universidad (en Estados Unidos) mediante el tenis.
3. Ingresar al circuito profesional de tenis.

En éste articulo nos enfocaremos brevemente al los incisos dos y tres.

Por un lado están los tenistas que acabando su etapa juvenil buscan una beca para estudiar en alguna universidad. Estos tenistas también dan un gran salto en lo que se refiere a un cambio en su estilo de vida. Tomaremos el caso de un tenista que tenga que salir de casa para ir a la universidad. En éste caso, el tenista se independiza de los padres al no tener que seguir viviendo bajo el mismo techo. El tenista ahora tiene que tomar responsabilidad por sus actos, que ahora no solo lo afectan a él, sino a todo un equipo del que ahora forma parte.

En lo que respecta al trato que se le da al tenista, la cosa no cambia mucho. A los “Estudiantes-Tenistas” se les da un trato excelente. La universidad se encarga de proveerlos con el material que necesiten (raquetas, cuerdas, uniformes, tenis, pelotas, etc.), con los gastos en los que incurren al viajar a los torneos y con un equipo de profesionales especializados (como entrenadores, doctores, fisioterapeutas, preparadores físicos, psicólogos, asesores académicos, tutores, etc.) que ayuda al “Estudiante-Tenista” a lograr su mejor desempeño tanto en el aula como en la cancha.

En éste sentido, un “Estudiante-Tenista” no sufre de carencias, y su única misión es la de cumplir tanto con sus estudios, como con las obligaciones que le impone el equipo.

En lo que se refiera a la competencia en la cancha, los “Estudiantes-Tenistas” ven cambios. En el tenis universitario, la modalidad de dobles se juega a un set australiano, o a ocho juegos con diferencia de dos. Seguido de los dobles empiezan los singles a dos de tres sets sencillos. También, los eventos duran un solo día, en el que se juegan todos los partidos (seis singles y tres dobles, de los cuales, cada jugador puede jugar hasta un singles y un dobles). Generalmente hay uno o dos eventos por semana, lo que quiere decir que un “Estudiante-Tenista” por lo general jugará únicamente dos partidos de singles y dos partidos de dobles (de torneo por semana), sin importar si gana o pierde.Por otro lado están los tenistas que al terminar su etapa como juvenil buscan el éxito como profesionales del tenis.

Durante los primeros pasos del jugador en su incursión al profesionalismo, el jugador da un gran salto en cuanto a que se enfrenta al desengaño. En algunos casos, las federaciones nacionales siguen apoyando a los que fueron los juveniles mas destacados. En la mayoría de los casos, los jugadores empiezan sus carreras únicamente con el apoyo de sus padres. Aquí es donde las actitudes de “diva” que mencionaba anteriormente, afloran a plenitud. Los jugadores que fueron destacados como juveniles frecuentemente se quedan en las fases previas (o de calificación) de los torneos Futuros, lo que daña de forma significativa sus egos tan inflados.
Los torneos Futuros no tienen presupuestos millonarios como para solventar los gastos y consentir a los jugadores como lo hace la Copa Casablanca. En éstos torneos, el jugador es responsable de cubrir todos sus gastos, y la única forma de hacerlo sin afectar el bolsillo paterno es llegando a la final o ganando el torneo en la modalidad de singles. El dobles está muy devaluado, pero eso lo veremos en otra entrega de “Desde la Trinchera”.

Otra característica importante de los torneos Futuros es que, de acuerdo con muchos de los jugadores, los torneos son celebrados en lugares de difícil acceso (que muchos jugadores se refieren a ellos como “lugares olvidados por Dios”). Para los jugadores ‘diva’, un lugar de difícil acceso es donde no hay aeropuerto local, y para llegar a él se tiene que tomar un autobús por dos o tres horas. Frecuentemente, éstos lugares también carecen de plazas comerciales, o atracciones de cualquier tipo en las que el jugador se pueda distraer cuando está fuera de la cancha. Esto contrasta con los torneos juveniles de Grupo “A” que se celebran en sedes cosmopolitas como Nueva York, Paris o el área metropolitana de la Ciudad de México.

Finalmente, nos encontramos con que hay una diferencia significativa en la forma en que los jugadores toman responsabilidad por sus actos. En los torneos juveniles, los jugadores que no acatan el código de conducta son penalizados de la siguiente manera: la primera violación al código les cuesta una amonestación, la segunda les cuesta un punto, y la tercera les cuesta el partido. Con lo que respecta a los profesionales, el código de conducta es aplicado de la misma forma, la diferencia es que aunado a las penalizaciones antes mencionadas, los profesionales son multados económicamente por cada violación al código.

Generalmente, los juveniles comienzan su carrera profesional con “la raqueta muy suelta”, hasta que empiezan a sentir el rigor de las multas. Es entonces cuando aprenden a manejar de forma distinta tanto sus manifestaciones emocionales, como a los árbitros, lo que posteriormente degenerará en una batalla de egos en la que los árbitros siempre salen victoriosos.

Espero que con lo anteriormente expuesto el lector pueda ver con mas claridad las diferencias entre los juveniles y los profesionales.

Espero sus preguntas o comentarios en tenisofo@yahoo.com, info@matchpoint.com.mx

Este artículo es responsabilidad del autor. Matchpoint pone las opiniones vertidas en esta contribución a disposición del público por su interés sin tener que compartir todos los puntos de vista expresados.


Delicious reddit Digg Facebook StumbleUpon



Envía tu comentario
Nombre
Correo
Sitio web
Comentario
Quiero recibir información
por correo electrónico de MatchPoint.
Escribe los 5 dígitos de verificación que vez, abajo en el campo:

Tu dirección de correo será mantenida en privado y no se compartirá con terceros.