Desarrollo y Técnica


Desde la Trinchera, Fuga de talentos
Por... Víctor Romero

Mucha gente se pregunta porque los jugadores retirados no hacen algo por el tenis. Mucha gente los considera malagradecidos y los tilda de traidores a su deporte.

En las siguientes líneas trataré de darles una versión de lo que pasan muchos jugadores cuando finalizan con sus carreras como tenistas activos y tienen que dedicarse a otras cosas.

Le voy a contar una historia que nos servirá como una analogía, la cual, tristemente está basada en la vida real. Imagínese a un empresario que entre otros negocios, es dueño de un hotel. Un día entra un joven a su oficina pidiéndole trabajo. El joven está dispuesto a aprender, tiene flexibilidad de horario y puede empezar de inmediato. Es un candidato casi perfecto para cualquier puesto, cuyo único defecto es la falta de experiencia. El empresario ve a este joven como un diamante en bruto. El empresario contrata al joven que ahora será su aprendiz, y empieza por asignarle las tareas más tediosas del hotel. Primero lo manda a que aprenda a lavar los baños. Una vez que el aprendiz aprendió a dejar los baños relucientes, le da otra tarea tediosa como cambiar sabanas y tender las camas del hotel. Todo esto lo hace con un propósito doble; primero, el aprendiz debe estar familiarizado con cada una de las tareas a realizarse en el hotel, y segundo, pero igualmente importante, el empresario quiere ver que tan paciente es el aprendiz

Pasado un tiempo, el empresario promueve al aprendiz al cargo de “botones”. Ahora el aprendiz debe interactuar con los clientes. El aprendiz resulta ser carismático, puesto que hace sentir muy cómodos a los clientes, quienes a su vez, lo recompensan con generosas propinas. El siguiente paso es ascenderlo al puesto de “operador” (de teléfono), puesto que domina con facilidad. El siguiente puesto es el de recepcionista. Este puesto será un reto a la integridad del aprendiz, ya que al tener fácil acceso al dinero, el aprendiz demostrará si es digno de confianza cuando se trata del manejo de dinero. Una vez demostrada la integridad del aprendiz, el empresario lo promueve a gerente del hotel, donde probará si tiene don de mando y capacidad tanto para conciliar pleitos entre empleados, así como también para resolver problemas de los clientes.

El pupilo está listo. Se ha graduado “con honores” de todos y cada uno de los puestos que el empresario le ha encomendado. El empresario se da cuenta de esto, y un buen día entra en la oficina del aprendiz y sin más le dice:

Empresario- ¡Estas despedido!
Aprendiz- ¿Por qué señor? ¿Acaso no cumplí con mis deberes, o lo defraudé en algo?
Empresario- No. No es eso.
Aprendiz- ¿Entonces qué es?
Empresario- Nada en particular. Fuiste excelente en todo lo que te encomendé, y ahora estas despedido.
Aprendiz- Pero señor, ahora puedo cubrirlo cuando no esté. Puede tomar vacaciones con tranquilidad. Puede abrir otro hotel y aumentar sus ganancias, o si quiere, puedo servirle para capacitar a su personal o para cualquier otra cosa que me pida.
Empresario- Si, lo sé. Pero lo mejor será que busques trabajo en otro hotel, o que te busques otro oficio.
Aprendiz- Pero señor, le he dedicado muchos años a su hotel, a aprender el oficio. ¿Cómo quiere que de la noche a la mañana me busque otro oficio?...

Algo similar sucede en el tenis. Los niños, o aprendices, son todos diamantes en bruto con un potencial desconocido… ilimitado tanto para bien, como para mal.

Los padres invierten tiempo y dinero para que sus niños aprendan a jugar tenis. Después la “industria” del tenis los toma. Provee a los niños con lo necesario para llegar a ser jugadores de tenis (tanto buenos como no tan buenos. Eso depende de cada niño; de su potencial, sus ganas, y otros factores que rebasan el alcance del presente artículo).

Una vez que el jugador está formado, la “industria del tenis” los empuja a buscar otros caminos puesto que la industria está enferma.

La historia del empresario y el aprendiz suena ridícula y hasta tonta. La triste realidad es que ésta historia se repite con alarmante frecuencia cada vez que un jugador se encuentra en la encrucijada que por un lado ofrece contribuir al desarrollo del tenis (ya sea como entrenador, promotor, directivo, etc.), o bien, buscar un oficio nuevo. Sobra decir que ésta historia es tácita. En otras palabras, el diálogo entre el empresario (instituciones o industria del tenis) y el aprendiz (ex tenistas) no ocurre porque ya se automatizó el proceso de transición de los tenistas.

Las instituciones rara vez ofrecen algo que pueda atraer a un tenista económicamente. Enfatizo el aspecto económico puesto que es mucho más asequible encontrar un trabajo bien remunerado como entrenador (que no es muy bien visto socialmente), a encontrar el mismo trabajo como entrenador pero que sea tratado con la dignidad y respeto que se merece.

Lamentablemente, en México todavía hoy asociamos a un profesor o entrenador de tenis (por muy profesional y capaz que sea) con una etiqueta de segunda o tercera debido al oficio que desempeña. Esto obedece a un defecto cultural que nos lleva a creer que un profesionista es superior a una persona que consagra su vida a algún oficio que no se aprende en un salón de clases, o en otras palabras, a un profesional.

El propósito del presente artículo no es criticar la superficialidad social que impera en nuestro país. ¡Dios nos libre!

Lo que pretendo es resaltar la realidad de que hay una fuga de talentos que mantiene a nuestro tenis en un estado de discapacidad perpetua.

Y para muestra basta un botón; en cinco minutos formé una lista con los nombres de 23 ex jugadores de tenis mexiquenses que en algún momento de sus vidas se encontraron en una encrucijada similar a la anteriormente expuesta. Después de investigar el último paradero de cada uno de los ex jugadores, estos son los resultados que encontré:

Ex jugadores que:

Siguen en el tenis y en México
3
13%
Siguen en el tenis pero no siguen en México
3
13%
No siguen en el tenis, pero siguen en México
12
52%
No siguen en el tenis, y no siguen en México
5
22%

Usted podría preguntar ¿No crees que estás exagerando? ¿En verdad piensas que todos seguirían en el tenis si la industria les ofreciera la opción?

Mi respuesta es simple. Es imposible saberlo, ya que la mayoría de los jugadores nunca tuvieron esa opción.

¡Imagínese si a éste número le sumáramos el número de ex jugadores y ex jugadoras del resto del país! ¿Cuántos jugadores y jugadoras creé usted que a lo largo de los últimos 20 años se hayan fugado? O mejor dicho, ¿cuántos jugadores y jugadoras usted creé que la industria del tenis ha despedido?

Por favor, envíeme su respuesta y/o comentario(s) a: tenisofo@yahoo.com


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Comentarios

jorge
2016-02-26 08:24:08

tenis air force

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