Medicina del Deporte


Mujer y Deporte, 1a. Parte
Por... Dr. Ramiro Eymard Tobón

Estereotipos y patrones culturales marcan condicionantes en las niñas desde una infancia muy temprana. Esto hace que se espere de ellas un menor rendimiento y predisposición hacia el deporte. Las diferencias en este aspecto no son solamente biológicas si no que se ven incrementadas por estas pautas culturales.La imagen del cuerpo femenino, la relación de las mujeres con esta por una parte y con el deporte por otra, también están determinadas por estereotipos que aún se mantienen a pesar del avance de la mujer en casi la totalidad de las actividades y le crea una dependencia de la identidad femenina y sus roles con este "verse" como mujer. Las mujeres aún deben auto elaborar una imagen propia teniendo en cuenta sus propios deseos y su propio modo de vivir su cuerpo y su vitalidad.

El deporte femenino se ha convertido en los últimos veinte años, ya no solo en un fenómeno social, sino también de alto rendimiento. Hay que tener en cuenta las etapas sexuales por las que atraviesa la mujer, así como su etapa de embarazo. La secreción pulsátil de LH-RH hipotalámica permite el comienzo y el mantenimiento de la función ovárica orientada hacia la reproducción. Este reloj biológico es muy sensible a numerosos factores medioambientales, psicológicos y mentales. El ejercicio físico induce a modificaciones hormonales complejas cuya función esencial es la liberación de catecolaminas, las cuales tienen una importancia primordial en la adaptación Cardiovascular, la termorregulación, las perdidas de agua y electrólitos. Otros efectos son las recuperaciones metabólicas sobre la glucemia y los lípidos, el aumento de la lipólisis adipocitaria, así como los efectos hormonales sobre RH-LH (modificaciones de la pulsatilidad, aumento de las sustancias opiáceas en periodo de entrenamiento intenso, que inhibe la secreción de hormonas gonadotrópicas). La edad, la intensidad del entrenamiento, el tipo de deporte practicado, el equilibrio ponderal y alimentario intervienen en estas modificaciones hormonales y metabólicas. Y es por eso que el ejercicio de alta intensidad va a interferir de cierta forma con la aparición del ciclo menstrual y particularmente amenorrea en las deportistas jóvenes de alto nivel deportivo.

Si el entrenamiento deportivo inicia a edades tempranas de la vida, puede retrasarse la aparición de la primera regla. Este fenómeno ha sido particularmente bien demostrado en las bailarinas profesionales y esto se debe a la correlación que existe con la disminución de la grasa corporal. Según el tipo de deporte, el peso tiene un papel mas o menos preponderante (fenómeno que encontramos en la génesis de la amenorrea secundaria) sin embargo, el peso no lo explica todo, tal como lo demuestra la frecuencia de aparición de la regla durante el periodo de vacaciones sin que por ello se consiga la recuperación del peso anterior.

Las modificaciones de la ovulación son más importantes en las deportistas con alteraciones menstruales. Depende de la asociación de varios factores: estrés físico y psicológico, modificaciones del comportamiento alimentario, tanto en calidad (restricción proteica) como en cantidad y modificaciones hormonales con un exceso de opiáceos asociados a hiperactividad corticotrópica. Estas modificaciones son variables en función del deporte realizado (más frecuente en las que practican deportes de resistencia y de su nivel de entrenamiento. Pero, en su gran mayoría, las atletas tienden a tener ciclos regulares. Las modificaciones menstruales constatadas son muy a menudo reversibles con el cese de la actividad física y en particular durante los periodos de descanso.

La aparición de estas amenorreas durante un programa de entrenamiento de las deportistas de alto nivel puede ser valorado como beneficioso: desaparición del ciclo menstrual, supresión de un eventual síndrome premenstrual, desaparición de posible dismenorrea, y se puede afirmar que el estrés por una competencia de gran importancia desencadene por si solo la aparición de amenorrea.
La practica de deporte como ocio habitual no ejerce incidencia alguna sobre la función menstrual. Algunos autores han podido sugerir que la practica regular podría asociarse con un verdadero entrenamiento no controlado y encubrir unos riesgos potenciales, tales como la aparición progresiva de una insuficiencia progesterónica que expone por desequilibrio a un riesgo más elevado de cáncer de endometrio o cáncer de mama. El último estadio de estas alteraciones es una insuficiencia de estrógenos, que puede provocar una descalcificación con osteoporosis. Por estas razones muchos médicos han recomendado la necesidad de tratar sistemáticamente toda insuficiencia hormonal de la deportista por medio de un suplemento de estrógenos y progesterona.

Una menstruación normal no supone molestia alguna para la práctica de un deporte en cualquier nivel. La reputación de mayor fatigabilidad sólo se basa en una impresión y las capacidades de la atleta dependen principalmente de su grado de entrenamiento.

Las mamas de la deportista están expuestas naturalmente a traumatismos, en particular en los deportes de combate y de contacto: equimosis, hematomas subcutáneos, hematomas intra mamarios, citoesteatonecrosis y ciatrices fibrosas que pueden dar lugar a difíciles interpretaciones mamográficas. La protección de las mamas por medio de sujetadores y la ropa son dispensables. Esta ropa debe ser específica para la práctica deportiva: mamas bien sujetas al tórax, bien distribuidas en una base larga mediante una contención repartida sobre toda la masa y bastante apartadas hacia el exterior. En casos excepcionales, el adelgazamiento y la pérdida de masa grasa se manifiesta a nivel de la mama por una ptosis mamaria irreversible, cuya única corrección posible es quirúrgica.
Las modificaciones del ciclo menstrual y de las secreciones hormonales pueden agravar una mastosis preexistente.

Ventajas e inconvenientes de algunos métodos de contracepción en las deportistas:

Espermicidas
Ventajas:
Efecto sistémico nulo
Efecto bactericida
Preventivo de ETS

Inconveniente:
Eficacia media
Utilización incómoda

DIU
Ventajas:
Efecto Sistémico nulo

Inconveniente:
Agravación de las reglas
Contraindicado en nuliparas

Estroprogestágenos
Ventajas:

Efecto especifico en trastornos del ciclo y dismenorrea
Corrección de una insuficiencia hormonal
Control del ciclo según el calendario de la competencia.

Inconvenientes:
Efecto incierto sobre las capacidades físicas
Efecto Sistémico

La incidencia de la práctica del deporte sobre la fertilidad ha sido poco estudiada. La nuliparidad es un estado frecuentemente encontrada en las deportistas, pero, en la mayoría de ellas, la juventud de las prácticas y/o las circunstancias de la vida deportiva de alto nivel explican este hecho. La edad de tener el primer hijo no puede ser un criterio único comparándolo con la edad en que se tiene el primer hijo en un grupo donde la presión social es equivalente en mujeres que realizan estudios largos.
Estudiar la incidencia de la actividad física sobre la menopausia y la menopausia sobre la actividad física no es una cuestión fácil. En el plano hormonal, cuanto más activas son las mujeres, más aumenta su tasa de estradiol, menor es su peso, por disminución de la masa grasa, y mejores son las curvas de hiperglucemia provocada y la respuesta insulínica. El deporte incrementa la fuerza muscular e influye en la disminución de las fracturas de muñeca y de cuello de fémur. Todos estos fenómenos son aumentados por el tratamiento sustitutivo de la menopausia. La incidencia en la desmineralización es mas compleja y multifactorial. Depende, entre otros, de factores genéticos y de la práctica de una actividad física antes y después de la menopausia.

A parte del embarazo algunos deportes pueden provocar hiperpresión abdominal (voleibol, balonmano, baloncesto, patinaje sobre hielo, danza, trampolín, entre otros) como la gimnasia pueden originar una hiperlaxitud ligamentosa pudiendo ser el punto de partida de lesiones ligamentosas pelvi perineales. Los problemas pueden presentarse en las deportistas jóvenes por movilización del cuello vesical y por las fuerzas de presión ejercidas a este nivel.

La consecuencia de actividad física y deportiva (AFD) sobre el desarrollo del embarazo, el crecimiento fetal y el parto han sido considerables desde varios niveles. El riesgo hipotético de embarazo extrauterino se ha señalado en mujeres practicantes de AFD de alto nivel a partir del hecho de que pudiera existir una hipoestrogenia. La frecuencia de los abortos espontáneos seria superior a las de la población general. El riesgo de teratogenia podría estar asociado a la hipertermia inducida por la AFD, a los trastornos gaseosos plasmáticos encontrados durante ciertas prácticas deportivas (inmersión submarina) o, también, a la manipulación hormonal pre y periconcepcionales que rodean la practica deportiva de alto nivel.

La continuación de una actividad física y deportiva sólo puede considerarse cuando el desarrollo del embarazo es normal. La aparición de anomalías durante el embarazo constituye un factor de disuasión absoluto o relativo, y la presencia de signos de alarma deben hacer interrumpir toda la actividad.

• Antecedentes de aborto natural espontáneo.
• Insuficiencia probada del cuello cervical
• Metrorragias
• Manifestaciones dolorosas abdominales
• Desprendimiento placentario en la ecografía
• Embarazo múltiple
• Sospecha de embarazo extrauterino
• Síndrome infeccioso
• Aparición de incontinencia urinaria y/o problemas de la estática pélvica

Algunas circunstancias patológicas contraindican formalmente la práctica de toda actividad física fuera del embarazo y mas aun durante el mismo: insuficiencia cardiaca mal tolerada o bajo anticoagulantes, HAS mal controlada, hipertermia, neumopatías agudas. Otras circunstancias no contraindican, o al menos solo al principio del embarazo, de manera relativa la practica de una AFD: HAS controlada, diabetes controlada, anomalías ponderales de la madre por exceso o por defecto. En un cierto número de casos, el resultado de la actividad física puede ser beneficioso.

Existen diversas opiniones acerca de la asociación embarazo – AFD. Hay que reconocer el carácter casi desfavorable en el feto.

• Hipotrofia fetal
• Prematuridad
• Sufrimiento fetal preparto
• Distocias dinámicas durante el trabajo del parto
• Extracciones instrumentales
• Cesáreas

De hecho a partir del conjunto de embarazos de evolución normal, la practica de una AFD de ritmo e intensidad razonable no se acompaña de ninguna consecuencia negativa para el feto. Una AFD de baja intensidad no supone ninguna consecuencia desfavorable para el feto. Cuando el esfuerzo es de intensidad moderada, no rebasando el 70% del O2max, la posibilidad de repercusiones en el feto y en la puntuación del test de Apgar es nula. Por le contrario una practica de AFD repetida de manera cotidiana y a un nivel de intensidad máximo parece favorecer la incidencia de bajo peso al nacer.

El parto de las deportistas se caracteriza en cuanto a resultados del embarazo, por una serie de características que demuestran que todo evoluciona mejor, menor frecuencia de rotura artificial de membranas, disminución de dolores anormales, disminuye la necesidad de analgesia peridural, así como de fórceps y cesárea. La repercusión del embarazo y del parto de la deportista sobre la estática pélvica y sobre los problemas de continencia depende de cierto número de factores que a, pesar de lo que se ha dicho, no son todos desfavorables. El peso al nacer, que no es diferente en los dos grupos no desempeñará un mayor papel agravante en la aparición de problemas durante el embarazo que de una mujer no deportista. En cambio, un cierto número de elementos podrían tener un papel, particularmente en el sentido de la prevención de problemas de la estática pelviana: menos fórceps, menos inyecciones perdúrales y mejor control de la musculatura.

En el posparto, la deportista presenta un alto riesgo perineal por la existencia de cierto número de factores específicos, de los que el principal parece ser la reanudación excesivamente precoz de la práctica deportiva, antes de una recuperación adaptada de su musculatura perineal. La reducción precoz y la reanudación adaptada inmediata son necesarias y deben permitir, en particular en las deportistas que presentaban anteriormente ciertos trastornos de la continencia urinaria, una corrección rápida y una reanudación progresiva del entrenamiento en las mejores condiciones.

CV Dr. Ramiro Eymard Tobón


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Comentarios

Joel Alvarez
2008-02-21 16:23:44

quiero recibir datos sobre todo lo relacionado a cualquier deporte, fisico, tactico, tecnico, psicològico etc gracias

gladis filipini
2008-08-27 07:47:16

me gustaria obtener mas info acerca de la relacion (o no)de la mujer que relaiza entrenamientos intensos, atletas deportistas,etc. y los partos por cesárea.muchas gracias

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