Psicología del Deporte


La psicología del deporte: definición y evolución
Por... Dr. Francisco Enrique García Ucha

(Psicólogo. Doctor en ciencias psicológicas, Subdirector del Instituto de medicina del Deporte de Cuba. Vicepresidente Centroamérica y el Caribe de la SOCIEDAD IBEROAMERICANA DE PSICOLOGÍA DEL DEPORTE)

Capítulo 1
En las últimas décadas, el deporte de alto rendimiento se caracteriza por un crecimiento acelerado de los resultados en las competencias, lo que implica un incremento notable de la intensidad de la vida deportiva, la búsqueda constante de los factores que pueden estimular las capacidades "supernormales" de los deportistas y el establecimiento de exigencias psíquicas y físicas, que podemos sintetizar de la forma siguiente:
a) Mayores requerimientos a la esfera cognoscitiva del deportista en la solución de los problemas complejos que se presentan en las situaciones de entrenamiento y competencia.
b) Necesidad de desarrollar premisas psicofísicas superiores, derivadas de las propias acciones motoras, las cuales tienden a un mayor grado de intensidad, volumen y complejidad, de acuerdo con los avances de la Metodología del Entrenamiento Deportivo.
c) Aumentar el grado de estabilidad de los resultados, teniendo en cuenta el alto costo tanto humano como económico que implican.
d) Poseer, con elevada vehemencia, aquellos motivos que se vinculan a la estimulación y regulación del comportamiento deportivo.
e) Un nivel de responsabilidad preeminente en las actuaciones, considerando el carácter trascendente de las acciones en las competencias. Ellas son irrepetibles, por lo que constituyen un hecho único.

Estas demandas no sólo constituyen un problema al cual deben dar respuesta los deportistas, sino también un reto a la maestría y capacidad de quienes los preparan y plantean la necesidad de encontrar las vías más idóneas para su solución.
En el marco de estas tareas le corresponde a la Psicología del Deporte un determinado papel.
La Psicología del Deporte se define como una rama especial de la Ciencias Psicológicas y también como una de las especialidades de las Ciencias del Deporte. Esta definición tiene como antecedentes que la justifican:
1. Un objeto de estudio. El conocimiento de las tendencias psicológicas que caracterizan la actividad deportiva.
2. Un cuerpo de conceptos cuyas relaciones describen las normas de su objeto.
3. Un enfoque metodológico y métodos de investigación.
4. La posibilidad de pronosticar los fenómenos psicológicos que se relacionan con la actividad deportiva.

Ejemplo de alguna de las tendencias halladas por la Psicología del Deporte en la esfera del alto rendimiento deportivo consiste en afirmar que la estabilidad de los rendimientos dependen de la madurez de la personalidad y que los motivos que se expresan en deseos de obtener éxito en el deporte ocupen un lugar jerárquico en la esfera de la motivación, encontrándose un volumen estrecho de aquellos motivos vinculados a otras áreas de la actividad del deportista. Aquellos que no presentan estas características logran en ocasiones un resultado significativo pero sus éxitos no son estables. Aparecen conflictos y dificultades que distraen la actitud para alcanzar los rendimientos.

Otro ejemplo, se relaciona con las características generales de deportistas con resultados olímpico y que se expresan por: una alta perseverancia, capacidad para alcanzar grados elevados de disposición a rendir en entrenamientos y competencias, se sienten comprometidos con los miembros de su equipo o deporte y son sensibles a la responsabilidad que implica su actuación en el plano social.

Es importante argumentar que al colocar la actividad deportiva como objeto de estudio se facilita el análisis e investigación de los fenómenos psicológicos que tienen lugar en la interacción entre participante, ejecución y condiciones de su realización; queda de esta forma resueltos los problemas y limitaciones que la concepción dualista sujeto-objeto mantenía en la Psicología anterior y además brinda la posibilidad de un estudio de la actividad desde un enfoque sistémico, que abarca desde el análisis de los aspectos objetivos como subjetivos. De esta manera, podemos sintetizar, se trata del estudio de la personalidad en las condiciones de la actividad deportiva, lo cual conlleva un número de tareas cuyos contenidos P. A. Rudik. (1), sugiere van a precisarse por una parte por el análisis de la psicología de la actividad deportiva y por otra como la psicología del deportista. En el primer aspecto supone la delimitación de los factores psicológicos generales de la actividad deportiva y el análisis psicológico de los diversos deportes. El segundo aspecto corresponde al estudio de las cualidades específicas del deportista y de las formaciones generales de personalidad.

Este planteamiento de P. A. Rudik. (2), es bastante más completo incluso que otros enfoques posteriores. No se limita al estudio de la personalidad del deportista, sino que también pone énfasis en el análisis de las demandas psicológicas de los diferentes deportes. A su vez, este enfoque es lo suficientemente amplio como para que sea aceptado por psicólogos que trabajan con diferentes técnicas o incluso con diferentes enfoques teóricos.

Al plantear que el objeto de estudio de la Psicología del Deporte se define como la actividad deportiva se garantizó que el psicólogo analizara al deportista dentro de la práctica y con ello amplifico su óptica a los demás miembros que intervienen en las diferentes situaciones deportivas: entrenadores, adversarios, aficionados, árbitros, ejecutivos del deporte, etc. Permitió; por ejemplo, encontrar los nexos entre las reacciones afectivas del deportista como resultado de su quehacer en el entorno deportivo. Situación de competencia, stress de entrenamiento, sentido personal y valoración de los ejercicios de acuerdo al grado de complejidad o peligrosidad y por último extiende el trabajo a los factores psicológicos que sirven al aprendizaje y entrenamiento de los hábitos y la destreza del deportista.

Por último, este enfoque permite encontrar con más fundamento y facilidad un lugar para la Psicología del Deporte como rama auxiliar de las Ciencias del Deporte dentro del propio proceso de entrenamiento-competencia y que denominamos Preparación Psicológica del Deportista para las Competencias. Este constituye un concepto ordenador y central del resto de los conceptos y de los enfoques teóricos en Psicología del Deporte. La preparación psicológica del deportista para las competencias deportivas tiene como propósito garantizar la constitución, desarrollo y perfeccionamiento de las formaciones de la personalidad del deportista y sus capacidades psicológicas involucradas en la actividad.

A pesar de la precisión de lo planteado con anterioridad hay psicólogos como R. Martens. (3), que definen la Psicología del Deporte de una forma operativa, como aquello que hacen los psicólogos en el Deporte. En este sentido establece las tareas siguientes:
1. Desarrollar programas para incrementar rendimientos.
2. Usar técnicas de evaluación
3. Incrementar la comunicación entre deportista-entrenador. deportista-deportista y entrenador-entrenador.
4. Servicios de intervención.

A nuestro modo de ver, esta concepción limita en mucho el campo de acción de la Psicología del Deporte colocándola como una simple aplicación de los principios y el quehacer de la Psicología Clínica.
Es necesario puntualizar que la Psicología del Deporte surge como consecuencia de las contradicciones que aparecen en la práctica de la actividad deportiva y sobre todo en el proceso de entrenamiento y competencia de deportistas de alto nivel.

Los entrenadores y profesores de Educación Física tuvieron que buscar una explicación a fenómenos contradictorios que se representan en alternativas tales como: ¿Por qué algunos deportistas aprendían o adquirían las destrezas más rápidamente que otros?. ¿Por qué algunos se "derrumbaban" en las competencias, mientras otros incluso con condiciones físicas inferiores lograban obtener altos logros?. ¿Por qué unos eran persistentes y otros no?. ¿Por qué unos solucionan mejor los problemas de juego que otros?.

Estas inquietudes que aparecieron con el resurgimiento de los Juegos Olímpicos de la Era Moderna, encontraron un grupo de especialistas en países desarrollados o en vías de desarrollo que intentaron dar respuesta a cada alternativa. Algunos entrenadores aprendieron Psicología o buscaron información por medio de consultas a profesionales y, por otra parte, psicólogos vinculados a la actividad deportiva se sintieron atraídos por resolver algunos de estos problemas. Todo ello dio lugar a los primeros trabajos y conclusiones que se informaron por diferentes medios y que incrementándose, contribuyeron de forma decisiva al inicio de la institucionalización de la Psicología del Deporte.

Una breve perspectiva histórica señala que una contribución valiosa fue hecha al inicio de siglo en diferentes partes del mundo. Una fuerte tradición en Psicología del Deporte fue establecida en la antigua Unión Soviética y Alemania (entonces en ambos lados Este y Oeste) y en Checoslovaquia. En la antigua Unión Soviética primero bajo la influencia de A. Z. Puni. (4) y después, de P. A. Rudik.(5), quienes establecieron un programa de Psicología del Deporte en la Universidad de Leningrado, hoy San Petersburgo, además en el Instituto de Cultura Física de Moscú. Ya en una fecha como 1925 P. A. Rudik. (6), publico su: "Estudio de las particularidades de los procesos de reacción en relación con el trabajo muscular". Unos años más tarde P. Kunath. (7), se distinguió formando psicólogos en la República Democrática Alemana. En el mismo tiempo M. Vanek. (8) en Checoslovaquia y F. Antonelli. (9), en Italia. Todos ellos impulsaron su desarrollo en sus países y en diferentes partes del mundo.

F. Antonelli. (10), fue el fundador y presidente de la Sociedad Internacional de Psicología del Deporte desde su concepción en 1965 hasta 1973. El primer congreso se celebró en Roma en 1965. Rápidamente, en 1968 se efectuó el Segundo Congreso Internacional en Estados Unidos y se fundó la Sociedad de Psicología del Deporte Norteamericana.
En Estados Unidos la Psicología del Deporte tuvo su comienzo en los años 20 al 40 en la figura de C. Griffith (11). Sus numerosas actividades y escritos colaboraron en probar que la Psicología es un conocimiento potencial para el deporte. Explico su carácter germinativo en la practica y la investigación de la actividad deportiva.

El primer documento escrito por C. Griffith. (12), fue titulado "La Psicología del Entrenador", en 1926, seguido por un segundo volumen en 1928, que lleva por titulo "Psicología y Atletismo". Los trabajos de C. Griffith. (13), fueron retomados por J. D. Lawther. (14), en 1951 con su "Psicología del Entrenamiento", con el que se consolidó la investigación y el desarrollo de la Psicología del Deporte en ese país. Hoy día existen varias Sociedades en Estados Unidos. Por ejemplo, la Asociación para el avance de la Psicología del Deporte y la División de Ejercicio y Psicología del Deporte dentro de la Asociación Americana de Psicología. En Europa también se creó la Federación Europea de Psicología del Deporte en 1968, la que celebró hasta la actualidad más de diez congresos internacionales.

El surgimiento de la Psicología del Deporte en Cuba, ocurre en la década del 60. Se fundó en ese período la Escuela Superior de Educación Física "Manuel Fajardo". Su objetivo era graduar profesores de Educación Física y entrenadores. En la escuela, siguiendo la orientación de otros países se estructuró una cátedra de Psicología del Deporte, la cual contó con la asesoría de especialistas soviéticos, entre los que se destacaron V. Petrovich, L. Radchenko y V. Medviedev.

Un grupo de profesores de Educación Física mostraron un gran interés en los problemas de Psicología del Deporte y pasaron a engrosar esta cátedra. Ellos, junto a otros psicólogos, que se iniciaron al comienzo de la década del 70 en el Instituto de Medicina del Deporte, aplicaron los conocimientos alcanzados en esta especialidad y llegaron a las primeras conclusiones acerca de las características de los deportistas cubanos. En este sentido se pueden ver los trabajos de O. Martínez y L. Russell.(15) O. Martínez y L. Ratchenko. (16), así como F. García Ucha. (17).
Desde una perspectiva actual se sugiere de manera general que los factores que contribuyen al desarrollo de la Psicología del Deporte se relacionan con:
1. La búsqueda de la excelencia en los deportistas.
2. El deporte como función social.
3. Interés del espectador.
4. Movimiento hacia la Salud.

Los cambios más dramáticos en el campo de la Psicología del Deporte comenzaron en la década del 80; cuando muchos Comités Olímpicos, en diferentes países comenzaron a solicitar la colaboración de psicólogos en la preparación deportiva para los Juegos Olímpicos.

El propio desarrollo de la Psicología del Deporte dio lugar a fuertes polémicas. Por una parte estaban los psicólogos de carácter académico que se dedican a la formación docente y el trabajo en laboratorios y por otra parte los psicólogos que trabajan en la solución de problemas concretos en la práctica misma de la Actividad Deportiva. Muchos psicólogos dentro de este sector se dedican a aplicar la Psicología Clínica al Deporte. Todos estos puntos de vista son fruto de una formación y experiencia deficiente de los profesionales.

A pesar de las reacciones ocurridas a raíz de estas corrientes de pensamiento dentro del área de la Psicología del Deporte; queda mucho por realizar para lograr una concepción coherente acerca de la delimitación de las funciones que debe desempeñar el psicólogo del deporte así como su formación y capacitación.

Por ejemplo, respecto a las primeras alternativas referidas al carácter académico adoptado por algunos psicólogos del deporte, J. Cruz Feliu. (18), nos habla acerca de la necesidad de tender un puente entre investigaciones básicas y aplicadas, laboratorio y pista.

En relación con la reducción de la labor del psicólogo al ámbito de la Psicología Clínica es necesario llamar la atención sobre la enorme riqueza de la actividad deportiva donde están presentes fenómenos vinculados a todas las ramas de la Psicología y de manera especial la Psicología General, Social y del Aprendizaje.

La experiencia tanto práctica como teórica dentro de esta especialidad nos permite pronosticar que la propia complejidad del deporte en la actualidad conllevará a que aun, con diferentes enfoques teóricos y metodológicos, los psicólogos del deporte sigan una dirección más coherente y con una mayor vinculación a los aspectos prácticos del deporte aunque desde luego con un rigor metodológico superior.
En lo que concierne a los métodos de la investigación en Psicología del Deporte en lo fundamental tiene las mismas particularidades que en la Psicología General u otras ramas de las Ciencias Psicológicas. Estos métodos son:
1. La observación, que es un método básico en Psicología, y puede ser natural y dirigida.
2. Las entrevistas y tests psicológicos que se vinculan a los métodos de evaluación sistemática.
3. El experimento en condiciones de laboratorio y en condiciones naturales.
4. El análisis de los frutos de la actividad del deportista en los entrenamientos y competencia.

El empleo de estos métodos y de las técnicas que los acompañan presentan problemas metodológicos. Lo esencial que se analiza es si las investigaciones en Psicología del Deporte deben emplear los mismos criterios y enfoques que se utilizan en otras áreas de la Psicología, y si no, bajo qué criterios.
Los aspectos que motivan los problemas metodológicos en Psicología del Deporte son:
a) Las peculiaridades del deporte como actividad.
b) La relación de lo general y lo singular de los eventos deportivos.
c) El papel de los factores ambientales en las investigaciones en el deporte.
e) El número limitado de sujetos en los estudios.

No podemos tratarlos todos en esta ocasión pero uno de ellos. Por ejemplo, consiste en la aplicación de tests psicológicos que se relacionan con la Psicología General y que frente a las demandas de la actividad deportiva, de carácter específico, pueden conducir a errores a los investigadores. Analicemos el estudio de la atención. La Psicología General nos puede brindar algunos tests. Si escogemos el Test de Tachado de Touluse-Pieron podemos encontrar resultados muy diferentes de acuerdo con la actividad deportiva que analicemos.

En una investigación desarrollada por E. Hahn (19), con voleibolistas, nadadores y gimnastas los resultados fueron muy contradictorios, no discriminando de forma adecuada el proceso de la atención en su relación con variables de rendimiento en esos deportes. Esta relación resulta diferente en cada una de estas actividades, por su duración, intensidad y cualidades implicadas.

Elaborando pruebas específicas que reflejen las exigencias a la atención de acuerdo con cada uno de los deportes estudiados; resultó que era más conveniente emplear un test que evaluara la capacidad de trabajo como era acompañada por la atención en los voleibolistas, como se sostenía la concentración de la atención en breves lapsos de tiempo en los gimnastas y como se acomodaba la atención a los requerimientos de las condiciones de ejecución de la natación. Todo ello nos llama a la necesidad de desarrollar técnicas específicas a las exigencias de cada evento deportivo.
G. Tenenbaum. (20) y G. Tenenbaum y M. Bar-Eli. (21), al referirse al empleo de los tests psicológicos en el deporte hace énfasis en algunos aspectos metodológicos específicos que pueden ser causa de las insuficiencias y limitaciones en las investigaciones, a saber:
1. Limitado número de escalas y tests que sean apropiados para un deporte en concreto. 2. Escalas idénticas son usadas con deportistas de diferentes países sin considerar los cambios culturales.
3. Se emplean las conclusiones de deportistas que son generalmente de un mismo nivel competitivo como si todos tuvieran el mismo grado de rendimiento.
4. Las evaluaciones se realizan sin considerar los aspectos situacionales.
5. Se mantiene un enfoque cuantitativo sin completar los datos obtenidos por medio de otros métodos de investigación. Por ejemplo, las observaciones y entrevistas.
6. Uso de métodos de análisis estadístico no apropiados.

A nuestro modo de ver uno de los problemas más agudos y complejos que se presentan en el ámbito de la Psicología del Deporte se relaciona con la estrategia general que debe asumir el psicólogo en su actuación y relaciones cuando labora. Se trata de conocer mediante qué normas y acciones se pueden evitar los conflictos y problemas que en ocasiones aparecen como consecuencia de la práctica como especialistas.
¿Cómo evitar que surja contradicciones entre las tareas del psicólogo y las del entrenador?. ¿Cómo interactuar con los especialistas de otras ramas sin llegar a que se susciten problemas?.

En general, gran parte de lo que el psicólogo puede llegar a realizar con los deportistas, entrenadores, grupos y organizaciones deportivas depende de lo que creen y esperan acerca de la Psicología y de lo que la propia actuación del psicólogo provoque; por esto, desde hace algunos años se viene analizando por parte de un grupo de investigadores, el modo de operar frente a las tareas más allá del uso propio de los métodos, técnicas y procedimientos que requieren la ejecución de las tareas del psicólogo en el deporte.

El propósito de atraer la atención de los psicólogos hacia estos problemas y coadyuvar al desempeño más eficiente de la labor profesional, contribuiría a fortalecer el desarrollo de la Psicología del Deporte. Es evidente que el trabajo del psicólogo, al tener como objetivo la formación y desarrollo de determinadas pautas de conducta del deportista y establecer las bases para la transformación de las acciones del entrenador y las organizaciones deportivas, enfrenta dificultades y resistencias que van a obstaculizar su labor. El problema que tratamos aquí es estudiado por los psicólogos en distintas ramas de la Psicología. Específicamente en el campo de la Psicología del Deporte, este problema es tratado por B. Ogilvie. (22), L. Rushall. (23), y F. García Ucha. (24).

La estrategia general seguida por los psicólogos con vistas a garantizar la efectividad de sus funciones, se denomina encuadre de la tarea y se define como la forma en que se debe estructurar su trabajo, de manera que la propia actuación o la de otros vinculados a ella no dificulten los objetivos que se persiguen. Este concepto fue descrito por J. Bleger. (25).

El encuadre de la tarea posee su técnica, esta es, el conjunto de operaciones y condiciones que conducen a establecer el encuadre y que forman parte del mismo, y abarca el conjunto de problemas que se tratan a continuación: No es difícil constatar que en cada una de las esferas de aplicación de la psicología las expectativas acerca de las funciones del psicólogo o las dificultades que emanan de su acción alcanzan un grado diferente de complejidad, sobre todo de acuerdo con la significación de la trascendencia del trabajo, lo que plantea que si bien existen una serie de normas o pautas para afrontar este problema de manera general, también hay particularidades específicas en cada una de las ramas de aplicación de la psicología demandando desarrollar determinadas variantes.

Un punto de partida del trabajo del psicólogo pudiera ser el señalado por B. Ogilvie. (26), que consiste en establecer su credibilidad y la credibilidad de la Psicología. Para nosotros resulta de importancia esta concepción, dado que la irrupción de la Psicología del Deporte en algunos países es relativamente reciente y de esta forma, tiene consecuencias metodológicas concretas para el encuadre de la tarea, ya que implica que el psicólogo puede tener un carácter muy ambiguo. Cuando los deportistas y entrenadores son entrevistados acerca de qué esperan u opinan acerca del psicólogo en el deporte, en muchos casos sus criterios se alejan de lo que el psicólogo considera debe ser su campo de acción. Por ejemplo, hace años había que explicarle a los deportistas que el psicólogo no se encontraba en el equipo deportivo porque ellos presentaran alguna patología nerviosa.

Es por esto que el problema de las creencias acerca de la psicología constituyen un aspecto importante que permite conocer de antemano al psicólogo; qué se espera de sus acciones, qué debe esclarecer, qué debe enfrentar y a qué atenerse en cada circunstancia.

El problema de las expectativas acerca de la Psicología está a veces vinculado con aspectos relativos a la posición ante la vida del sujeto; al respecto H. S. Sullivan. (27), señala que hay personas a quienes se les enseña erróneamente que no deberían necesitar ayuda para resolver sus problemas, por lo cual se avergüenzan cada vez que la necesitan o experimentan la sensación de que son unos tontos al buscarla o esperar que alguien se las dé.

Esta necesidad obstrucciona las posibilidades del sujeto para enriquecer su experiencia y solicitar cooperación para sus problemas o conflictos. Si bien el psicólogo debe cuidar las opiniones adversas o los prejuicios acerca de sus funciones, las creencias excesivamente favorables también deben recibir una profunda atención, ya que pueden resultar muy dañinas a su trabajo. Por ejemplo, algunos pueden ver al psicólogo como un personaje que posee una "varita mágica" mediante la cual puede resolver todos los problemas que se le presentan al equipo u organización deportiva; esto puede llegar a comprometer al psicólogo con las fantasías del entrenador u otros participantes y tener consecuencias sobre sus funciones de trabajo, las expectativas del entrenador, o los deportistas van a tener una formulación idealista e inalcanzable.

Otra de las dificultades que está más relacionada con la Psicología que con el psicólogo mismo: se trata de aquella que presenta la Psicología para ofrecer soluciones a los problemas de forma inmediata, rápida y precisa. En muchos casos esto no es posible, dado que la psicología posee pocas soluciones preparadas de antemano y esto se debe a la complejidad de su objeto de estudio, por lo que es importante estar alerta para no cometer el error de brindar esperanzas que sobrepasen lo posible o hacer pronósticos que no lleguen a materializarse, por lo que resulta recomendable plantear de forma clara las limitaciones con que cuenta el psicólogo, cuando tienen que modelar la conducta de otros.

Dado que las tareas resultan casi siempre mucho más complejas que lo previsto, se hace necesario hablar desde el principio con una proyección de trabajo que ocupe un tiempo prudente. El planificar una tarea en un plazo corto puede ser una de las causas que condicionan el fracaso.

El psicólogo debe tener presente que la aceptación como profesional se ofrece tentativamente y puede ser retirada, sobre todo cuando después de haber mostrado lo que pueden esperar de él no se cumple. De los planteamientos anteriores se deriva prácticamente la necesidad del esclarecimiento del carácter de la tarea, eludiendo totalmente el verse comprometido con las exigencias que no pueden cumplirse o que se encuentran fuera de sus funciones.

La tarea de esclarecimiento del carácter de las funciones del psicólogo debe efectuarse a todos los niveles en el deporte donde se ejecute, tanto con los entrenadores y deportistas, como los directores. Es en este proceso cuando el psicólogo debe solicitar la aceptación explícita de su persona y de sus tareas; desde luego, esta aceptación debe ser producto del propio esclarecimiento y no de la coerción. En este sentido el psicólogo debe elaborar un plan de trabajo lo más concreto posible, este debe ser sometido a la meditación y aceptación de los entrenadores y directivos. En el mismo deben definirse cuales son los objetivos de la actividad, los diferentes procedimientos para alcanzar el propósito de actuación del psicólogo y la parte de responsabilidad que le compete a cada uno de los integrantes del deporte en la ejecución del mismo. En el transcurso de su labor el psicólogo debe suministrar información veraz, útil y exacta tanto al entrenador como a los deportistas. El problema de la información que se entrega acerca de los deportistas o el equipo es uno de los más importantes por el número de consideraciones y efectos que puede conllevar. Desde el ángulo del contenido hasta las personas que van a recepcionar la información se constituye en un proceso que el psicólogo debe cuidar y realizar con la mayor ética y profesionalidad.

Finalizando esta parte del tema uno de los aspectos más importantes del encuadre de la tarea lo constituyen las relaciones entre el psicólogo y el entrenador. En la persona del entrenador radica la responsabilidad máxima de la preparación deportiva y de los rendimientos en competencias y el psicólogo debe considerar que su acción no se convierta en una fuerza paralela o en un sustituto del entrenador. El psicólogo debe limitarse a sus funciones de trabajo, a su rol de asesor, consejero o consultante y no asumir papeles directivos ni ejecutar tareas que competen al entrenador. Los entrenadores son muy sensibles a la ascendencia que ejercen sobre sus deportistas y el psicólogo no debe brindar la ocasión para que el entrenador pueda sentir en peligro su autoridad e influencia sobre los deportistas.

Pasando a otro aspecto del tema que estamos tratando en la descripción acerca de la definición y evolución de la Psicología del Deporte, se hace énfasis en que se puede ver un proceso de desarrollo sostenido en estos años. En algunos países donde predominaba el modelo clínico se traslada a un modelo preventivo gracias a los programas de entrenamiento psicológico como señalan J. Palacio y J. Salmela.(28). También la tendencia de que la intervención del psicólogo del deporte, se realice, siempre que sea posible en el entorno deportivo en que aparece el problema: entrenamiento y competencia. Concediendo una máxima importancia a la preparación psicológica de los deportistas para las competencias.

Finalmente hay que destacar que la Psicología del Deporte se extiende en este período a nuevas áreas de trabajo de ellas:
1. Las investigaciones desarrolladas sobre la identificación del potencial atlético en los estudios de selección de talento e iniciación en edades tempranas.
2. La investigación y aplicación de los efectos de la actividad deportiva sobre la salud del hombre. Ante esta evolución como señala J. Cruz Feliu.(29), los psicólogos del deporte deben de tener muy claras tres ideas:
1. Procurar mejorar no sólo el rendimiento de los deportistas, sino también su bienestar.
2. Recordar que los deportistas de élite no son la única área de aplicación de la Psicología del Deporte.
3. Continuar el desarrollo desde el punto de vista académico y la práctica profesional. Sobre todo la formación y capacitación de los especialistas.

*Dr. Francisco Garcia Ucha, Autor de los libros: “ Las emociones en el deporte”. Editado en Argentina, Perú “Evaluaciones de la Personalidad del deportista” (1998). Perú. ”Fundamentos de la Psicología del Deporte. Aspectos históricos, teóricos, metodológicos y aplicativos”. (2000). Perú. “motivaciones superiores en deportistas peruanos”. (2001). Perú. “Fundamentos de la Psicología del Deporte de alta competencia” (2001). Perú. “Psicología de las Emociones en el Deporte”. Segunda Edición. (2001) España. “Herramientas psicológicas en el deporte”. (2002) España.

Referencias bibliográficas
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9. Antonelli, F. Proceedings, First International Congress of Sport Psychology. Roma. ISSP, 1965.
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17. García Ucha, F. El papel de la motivación en las carreras de fondo. LPV, Vol. XIV, No. 747. oct, 1976, p. 30-33.
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23. Rushall, B. S. Observations of psychological support services for Elite Sport Teams. In P. Klarova and J. Daniel. "Coach, athlete and the sport psychologist. Canada: Human Kinetics Publishers, 1979, p. 63-73.
24. García Ucha, F. Psicología del Psicólogo en el atletismo. LPV, Vol. XIII, No. 681. jul., 1975, p. 30-33.
25. Bleger, J. Psicohigiene y Psicología Institucional. Buenos Aires: Editorial Psique, 1966.
26. Ogilvie, B. The sport psychologist, p. 50.
27. Sullivan, H. S. La entrevista siquiátrica. Buenos Aires: Editorial Psique, 1979.
28. Palacio, J. y J. Salmela. Identified roles, programmers and models of sport psychology in North America. International Journal of Sport Psychology, 17, 1986. p. 311-326


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Comentarios

adrian galvan
2007-11-27 11:42:11

somos una empresa con 40 años en el mercado tenemos un producto de altisima complegidaa en su comercializacion estamos buscando a un Psicologo como el que tienen los deportistas de alto rendimiento para que nos ayude a reforzar y fortalecer la mente de nuestros vendedores

griselda agostini
2011-03-21 08:14:58

quiero un buen libro de la psicologia del deporte...yo soy atleta..hago pedstrismo..me exigo mucho..tengo 34 años un hijo y una empresa que llevar adelante y uso el deporte como psicologo...pero he notado y sentido que en las ultimas carreras si no gano o hago un buen tiempo me deprimo.. y desvalorizo todo el sacrificio que hago para poder competir..mi nivel no es exelente pero de alto rendimiento...no vivo de esto ..pero con el deporte me dan ganas de vivir---por eso necesito una orientacion mas bien cientifica ,por que mi rendimiento baja en las carreras..y el factor psicologico que me afecta ...y bastante

Derek
2012-08-18 22:49:33

Excelente información gracias

Noel Rodríguez Aparico
2013-12-20 02:56:05

Excelente artículo del Profesor Ucha. Es con esa profesionalidad, llevada a la práctica, que se forjan los campeones!!!

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