Psicología del Deporte


Aspectos psicológicos de la Forma Deportiva
Por... Dr. Francisco Garcia Ucha

Este trabajo lo escribí junto con otro psicólogo hace unos años. Sin embargo, pienso que no pierde vigencia el tema. Se presenta una caracterización de los aspectos psicológicos inherentes a los deportistas cuando se encuentran en forma deportiva.

DESCRIPCIÓN:


La forma deportiva es un período determinado dentro del cual el atleta se halla en estado máximo de rendimiento.

El objetivo del trabajo estriba en llegar a conocer los síntomas psicológicos que caracterizan este estado, los cuales brindan a los entrenadores la posibilidad de llegar a una evaluación integral del atleta.

Se señalan las particularidades de los procesos afectivos, cognoscitivos y volitivos de los deportistas en forma deportiva, y se reseñan algunas experiencias desarrolladas por los autores y otras que aparecen en la literatura psicológica sobre el tema.

INTRODUCCIÓN:


Este trabajo describe de manera general aquellas características psicológicas inherentes a la Forma Deportiva; sin embargo, consideramos que este tema debe ser abordado de forma integral o interdis-ciplinariamente, con objeto de que se conteste certeramente a esta problemática y ayude de manera especial a dar respuesta a las inquietudes que se presentan en la práctica a entrenadores y especialistas deportivos

El entrenamiento del atleta es un proceso pedagógico, cuyo objetivo es elevar la capacidad de adaptación de su sistema psicofísico hacia el aumento constante de las cargas.

Para desarrollar la capacidad del organismo a la autorregulación, las cargas de entrenamiento ejercen gran influencia sobre todos los órganos y sistemas del atleta tanto desde el punto de vista fisiológico como psicológico.

Se puede señalar que el nivel de entrenamiento está relacionado fundamentalmente con los cambios biológicos de adaptación que se operan en el organismo del atleta, así como la influencia de las cargas
y su determinación se basa en el múltiple desarrollo físico, el perfeccionamiento de la actividad funcional de sus órganos y sistemas, el desarrollo de las cualidades físicas que demanda su participación en la especialidad deportiva y el incremento y perfeccionamiento de sus procesos psíquicos.

El entrenamiento resulta la parte fundamental de la preparación deportiva, pero ésta incluye, además, otros recursos; por ejemplo, las clases teóricas sobre técnica y táctica del evento. De manera, que la preparación de un atleta se realiza con la utilización de todo un conjunto de medios y procedimientos pedagógicos que posibilitan una alta predisposición para alcanzar altos resultados en las competencias más importantes de un ciclo de trabajo, con las cuales se pone de manifiesto la forma deportiva del atleta, constitutivo de un período determinado en el cual el deportista se halla en un estado de rendimiento máximo.

Desde este punto de vista, el entrenamiento deportivo constituye el proceso de dirección del desarrollo de la forma deportiva, que no se produce de manera inmediata, sino que es necesario un trabajo sistemático y constante para su desarrollo y obtención en el período competitivo, la cual se pierde en el período de tránsito.

A la forma deportiva le son inherentes los procesos fisiológicos, bioquímicos, psicológicos, etc., con los cuales el atleta logra desarrollar su actividad, por cuanto la forma deportiva esta vinculada estrechamente al proceso de asimilación de los elementos técnicos y tácticos del deporte, en que la formación de habilidades de ejecución del atleta radica en la repetición del elemento y en el trabajo sincronizado de los centros nerviosos. Las deficiencias en cualquiera de estos aspectos son excluyentes de la forma deportiva.

La Forma tiene una mayor o menor prolongación en el tiempo de acuerdo con el tipo de deporte y, por tanto, al tipo de entrenamiento al que ha sido sometido el atleta.

En la literatura moderna de la metodología del entrenamiento se establecen distintos períodos de división para su planificación, sea esta anual, bianual o cuatrienal, en concordancia con aquellos momentos en los cuales se van a producir las competencias fundamentales, o sea, aquéllas en las que se aspira obtener los máximos resultados, pero para ello se requiere que en ese periodo el atleta esté en forma deportiva.

El conocimiento exacto de los límites generales e individuales de la forma deportiva es premisa necesaria para la distribución correcta de las cargas psicofísicas en el entrenamiento.

A los psicólogos que trabajan en el área del deporte les resultan de vital interés las cuestiones relacionadas con el estableci­miento y desarrollo de la Forma para el análisis de ese mismo proceso de entrenamiento, su influencia sobre el psiquismo y conocer también la incidencia de la preparación psicológica como de la psíquica sobre el rendimiento del atleta.

En la actualidad muchos entrenadores evalúan la forma deportiva, entre otras cuestiones, en la etapa previa a las com­petencias, con utilización de las señales que el comportamiento del atleta les brinda; prácticamente, las guías fundamentales del entrenador para realizar su evaluación están vinculadas al estado psíquico del atleta, que se expresa en su actuación en las sesiones de entrenamiento.

En un análisis realizado por los autores sobre la manera cómo evalúan la Forma, detectaron que reconocían, dicho estado porque percibían que sus deportistas se encontraban más entusiasmados, más confiados en sí mismos, más despiertos, activos, dispuestos, emocionalmente más estables, prestos a realizar las acciones, tenían un brío especial, ejecutaban los movimientos con mas precisión, poseían una mayor flexibilidad y relajación en las ejecuciones y expresaban sentimientos esténicos. Ello demuestra que en buena medida el criterio de apreciación de la Forma es psicológico.

Desde luego, este método de evaluación posee sus limitaciones, que están dadas por la influencia de factores de personalidad y motivacionales del entrenador en el esfuerzo de percepción en que se ve involucrado al realizar el diagnóstico.

La importancia de lo anteriormente señalado estriba en que realzan los factores psicológicos.

Mas, los entrenadores emplean, además, una serie de test pedagógicos. Así, en el período propiamente competitivo suele evaluarse la forma deportiva a partir de la calidad de las ejecuciones en ejercicios especiales de velocidad, fuerza y resistencia, las cuales se comparan con medicio­nes anteriores. Los índices más convincentes de la Forma son los buenos resultados y su mejoramiento a lo largo de la temporada.

En un trabajo relacionado con este aspecto, Lanier plantea: En el período competitivo los controles deben llevarse a cabo mediante medios especiales. Coincidimos con el criterio de Bauersfeid, cuando plantea que el primer resultado de la etapa competitiva tiene que corresponder con los mejores resultados de la temporada anterior como consecuencia de la efectividad del período preparatorio. Sólo así se garantiza la efectividad del trabajo en el período competitivo.

Todas estas evaluaciones van encamina­das a estudiar el momento de establecimiento de la Forma, de manera que se logre una imagen anticipada de cómo se encuentra el atleta para la realización de las competencias y para remediar cualquier insuficiencia que pueda introducirse en el proceso de la planificación del rendimiento.

Para abordar esta problemática es necesario partir de las señales y síntomas que caracterizan ese estado en cada atleta particular y equipo deportivo, ya que la forma deportiva está en función tanto de las particularidades individuales como de las características del evento, y encontrar los métodos más idóneos para realizar este diagnóstico.

Todo ello nos lleva al problema de la caracterización de la Forma, en este caso desde el punto de vista psicológico, ya abordado por numerosos autores del campo socialista, entre ellos Puni, Rudik, Epuran, Chernikova, Guenova, y otros.

Estos autores han señalado entre sus hallazgos, en el curso de las investigaciones, que cuando el atleta se encuentra en forma deportiva la actividad de la conciencia transcurre con precisión, claridad y rapidez.

Los procesos del pensamiento adquieren una gran velocidad, el atleta elabora la solución táctica de las situaciones de juego con una mayor rapidez; es tal 1a velocidad del pensamiento que en dos tres segundos se toman decisiones adecuadas a las circunstancias en que se están desenvolviendo las acciones de lo contrarios.

Un corredor que esta compitiendo ex una carrera de 100 metros es capaz de tomar decisiones respecto a cuál es el momento más adecuado dentro de la carrera para cambiar su aceleración dentro del conjunto de la actuación de los otros corredores.

En el atleta, el sentido de orientación se perfecciona, lo que le permite orientarse mejor en el ambiente y multivariedad de situaciones que se encuentran en la competencia, a causa de que los procesos de percepción se efectúan con una mayor ra­pidez, detallados y con claridad, lo cual aumenta la capacidad de observación del atleta. Medvedev estudió las valoraciones de la rapidez y precisión de la percepción visual en los voleibolistas y planteó que ésta, en la forma deportiva,

Agradecemos al Dr. Francisco Garcia Ucha por este trabajo publicado en su Blog

Fuente: http://ucha.blogia.com/2007/010801-aspectos-psicologicos-de-la-forma-deportiva.-1-.php

Bibliografía:
LANIER, Arístides. Metodología del Entrenamiento Deportivo, Ed. INDER. Ciudad Habana, 1986
Bauersfeld, K, H.; Schröter, G. (1979).: "Grundlagen der Leichtathletik". Sportverlag. Berlín.


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Comentarios

MANOLO CRESO
2009-05-28 10:48:33

BUEN ARTICULO

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