Psicología del Deporte


Mi hijo el Campeón: Las presiones de los padres y el entorno
Por... Lic. Marcelo Roffé

En exclusiva desde Argentina y Marcelo Roffe.com, para Matchpoint
Currículum Vitae Lic. Marcelo Roffé

INTRODUCCION
“El cementerio del deporte está lleno de talentosos”
“Presión: es exigirle al otro más de lo que puede dar”
“Si Ud. quiere un campeón en su casa, vaya y entrénese. Mientras tanto deje que su hijo juegue y disfrute en paz”
“¿Cómo es que aquellos que son agentes motivantes primero, luego se transforman en estresores?”
“Cada argentino cree tener a un Maradona o Vilas en su casa”
“Se confunde victoria con éxito y fama con gloria”


- Hay distintos tipos de padres: los que emiten un doble mensaje, los desinteresados, los hipercríticos, los sobre-protectores, los que todo el tiempo vociferan contra el arbitro y el rival, los violentos, los que dan indicaciones como si fueran entrenadores sin serlo... Todos estos son fuentes de estrés y de agresión, pero están también los equilibrados.
- Los padres pueden ser una guía y un agente motivador o un factor de presión. Podemos graficar dos tipos de miradas (padres): uno, el que le pregunta al hijo, luego de un partido, ¿te divertiste? y el otro, que pregunta: ¿ganaste?
- La mayoría de los padres creen tener a un Maradona o Vilas en su casa y generalmente no es así. Entonces los niños cargan con las frustraciones de los papás. Eso, además de ser producto de un modelo de sociedad resultadista, triunfalista, exitista, tiene relación con el querer “salvarse” por medio del hijo. Típico de países del 3er mundo como el nuestro y diferente a la cultura japonesa.
- El aumento de las urgencias económicas es directamente proporcional al incremento de las presiones de los padres y el entorno: “presión es exigir al otro más de lo que puede dar”.
- Esta sería la presión externa, pero también hay presiones internalizadas que suelen ser más brutales que las externas. Muchas veces el nivel de autoexigencia puede ser destructivo, con metas demasiado altas: “Tengo que ser mejor, perfecto, no me puedo equivocar”.
- El deporte es concebido como una actividad lúdica, libre, competitiva y voluntaria, donde se juega el deseo propio y no el de otro. Es una escuela ideal para aprender a ser personas, porque establece las reglas, el respeto al otro, la solidaridad...
- Además de los padres, hay otros agentes que presionan o influyen en el niño, principalmente los entrenadores, el entorno y los medios de comunicación.
- El entrenador que no está especializado para trabajar con niños puede confundir los objetivos. Los chicos van a practicar un deporte para tener amigos, o para tener un momento de descarga o de diversión, o para internalizar reglas, y terminan abandonando porque el entrenador los presiona con los resultados y porque los lleva a la competencia.
- El entorno también presiona y genera estrés cuando transmite mensajes opuestos: el padre dice una cosa y el entorno dice otra.
- Los medios también bombardean a los chicos con modelos de gloria, éxito, fama y fracaso. Consideramos que es necesario tamizar estos mensajes.
- “El cementerio del deporte está lleno de talentosos”, esto es así porque hay muchos chicos con buenas dotes técnicas que se han malogrado.
- El libro “Mi hijo el campeón”( 3ª edición) de mi co-autoría junto a Giscafré y Fenili, además de testimonios como los de V. Oneto , A. Gambero , Javier Saviola y Chori Domínguez, tiene prólogo de José Pekerman. El Ex entrenador de las Selecciones Nacionales dice “Voy a confesar como padre la dificultad en tomar distancia entre nuestra experiencia deportiva recorrida con metas cumplidas, frustradas o abandonadas y que queremos transferirles a nuestros hijos”.
- Y el poeta nos decía: “les vamos transmitiendo nuestras frustraciones, con la leche templada y en cada canción”…!

DESARROLLO

“SI UD. QUIERE UN CAMPEON EN SU FAMILIA, VAYA Y ENTRENESE. MIENTRAS TANTO DEJE QUE SU HIJO DISFRUTE Y JUEGUE FELIZ” (EXTRAIDO DE UN CARTEL DEL CLUB ESTUDIANTIL PORTEÑO)

Los modelos de padres: para armar y desarmar


Modelo para desarmar

Nadie enseña a ser padre. Eso está claro. Desgraciadamente (o por fortuna), no hay una escuela donde aprender el ABC para mantener todos los días de nuestra vida un trato ideal con nuestros chicos.

Se hace lo que se puede que a veces es mucho y otras poco. El equilibrio en nuestra relación entre calidad y cantidad dará el resultado deseado. En eso del equilibrio andamos a los tumbos cuando nos enfrentamos a un hijo que practica algún deporte, y si no lo hace, seguramente vamos a buscar la forma que lo haga. Tema de largas charlas y debates de sabios y novatos, ha sido la relación padre - hijo deportista. Y tenemos ejemplo de todas las clases y colores. Desde la esperanza sin fin de la salvación familiar frente a un incipiente talento futbolístico hasta la indiferencia total y plena de desmesura.

Es de comprender como básico, que el discurso de los libros hace bien en referirse al deporte infantil como una etapa lúdica formativa que debe ser acompañada por los padres y docentes. Debería ser el axioma de referencia, la verdad indiscutible. Todo esto tiene tres etapas: primero es la de deseo. El deseo de los padres (especialmente del padre) de la corona de laureles en las sienes y los millones en la cuenta bancaria. En fin, el deseo del campeón, con el orgullo y la vida mejor que ello conlleva. La segunda etapa es la de descubrimiento. ¿Tiene talento?; ¿puede ser campeón?; también de las siguientes afirmaciones: “haceme caso a mí, yo de esto sé” (acordarse de que todos somos técnicos); “vamos, vamos...no te distraigas”; “hacé la gambeta como vos sabés”; “hoy ganás seguro”. Frases célebres dichas desde el costado de la cancha sin ánimo de herir a nadie pero con una carga de compromiso terrible. Shakti Gaguain en su libro “Visualización creativa” nos plantea el siguiente dilema: nosotros queremos TENER muchas cosas, y éxito, para poder HACER lo que queramos y así SER felices. Sin embargo ella plantea la ecuación a la inversa: lo primero es SER, yo mismo, encontrar mi camino para poder HACER aquellas cosas que nos gustan. Como conclusión de ello vamos a poder TENER las cosas y el éxito que deseamos. Para llegar al éxito primero hay que ser, no hay otro camino. Los niños y los jóvenes deben tener la libertad de encontrarse a si mismos y los padres debemos ser los garantes y los guardianes de ese camino.

La tercera fase es la de decepción, salvo que salga un Maradona. Una de las causas principales del abandono deportivo temprano es la presión que reciben los niños y jóvenes del entorno que los rodea. El deporte es una actividad lúdica, libre, competitiva y voluntaria, donde se juega el deseo propio y no el deseo del otro. Muchas veces los chicos miran aterrados las caras de sus padres y entrenadores después de haber cometido un error de juego. Los niños descubren en el gesto de los mayores el error de ellos y eso los pone mal. No pueden equivocarse libremente y sin conflicto, como debería ser. El tamiz impiadoso de la mirada del adulto califica y sentencia. Como consecuencia, el pibe largó o no llegó a lo que nosotros queríamos.

La pregunta clave

Sirve como test de evaluación de si estamos en esta categoría de padres. Nos enseñó Carlos Kenny (maestro de la vida y profesorazo en la cancha) que si ponemos la oreja y escuchamos la pregunta ¿te divertiste?, que el padre le hace al chico cuando termina: ALELUYA. Pero si escuchamos ¿ganaste?, bueno, caerá una de las siete plagas de Egipto, no tenemos consuelo. Este es el modelo de padre que no queremos ser, el que presiona, obliga, se dedica a ser entrenador de su hijo, lo reta cuando hace algo mal, vive los triunfos y las derrotas de su hijo como si fuesen propias y como si el orgullo familiar se pusiera en juego en un partido de tenis o algo así.

La paradoja

Tiger Woods tiene en su padre uno de estos modelos. Lo presionó y lo cargó de responsabilidades de resultado desde temprana edad. Hay muchos ejemplos donde los grandes, los campeones han tenido este modelo de padre. Vaya paradoja, aquello que criticamos es justamente lo que hay que hacer para sacar un campeón. Contra el campeón no discutimos. Pero de cada Tiger Woods, que a fuerza de soportar presiones desde chico se hace invencible y resistente a las balas, hay un millón de frustrados en el camino.
Este modelo no es para el papá de Tiger, es para el del millón que quedó en el camino por, entre otras cosas no soportar la presión. A veces el camino de la salvación nos confunde. Acaso ¿alguien podría criticarle al padre sin un mango y sin proyectos, que transforma a su hijo en “ese proyecto”?. Seguramente la dificultad radique en ese punto: él debe hacer su propio proyecto.
El cementerio del deporte está lleno de talentos. Talentos que no fueron; o mejor dicho talentos que quedaron en el camino por diferentes motivos: falta de interés, falta de oportunidades, problemas económicos, etc.y presión excesiva por parte de los padres.

Semblanza
Podríamos hacer un test para detectar a estos padres. O poder dar características que se repiten:

-Se hacen entendidos y especialistas en el deporte de su hijo
-Saben todo
-Van a todos los partidos y a muchos entrenamientos
-Andan averiguando toda información que sea útil
-Insultan al árbitro
-Son abonados de la “viveza criolla” y catalogan de “tonto” a su hijo cuando no hace uso de ella.
-Le compran la mejor ropa y lo llevan a que le hagan test, dietas, etc.
-Se sienten parte integrante de la “comunidad deportiva”.
-Están de mal humor cuando su hijo pierde.
-Piensan en cambiar de entrenador o club cuando esto pasa porque el técnico no sabe.
-Está exultante cuando gana y si gana medalla se la cuelga en el pecho.
-Habla con vos con lenguaje “técnico” y creen que todos saben y están interesados acerca de las hazañas de su pollo.
-Palmea la espalda de su hijo (que se pone colorado), cuando cuenta los triunfos de este frente a sus amigos.
-Le controla los horarios al hijo
-No se preocupa demasiado por el tema estudio, “ya va a estudiar”.

Bueno faltarán algunas, pero me parece que no aproximamos al perfil del padre “modelo para desarmar”.

Los padres doble mensaje

El desvalimiento que tiene el bebe cuando nace la falta de posibilidad de satisfacción de sus necesidades por bastante tiempo en su infancia determina que sus padres o sustitutos tengan una importancia fundamental en su vida, su supervivencia esta determinada por esos grandotes que lo cuidan y tal es la necesidad que la mirada del niño, siempre para arriba porque allá arriba están los que lo saben todo, los que pueden asegurarle la comida, el calor la seguridad, si ellos son hagan lo que hagan los dueños de la verdad porque son la única referencia posible y son hasta que el chico llegue a la misma altura (posibilidad de autoabastecerse) quienes lo determinan en lo que está bien o lo que está mal.

Los padres a pesar de que han tomado la responsabilidad de traer un hijo al mundo, no vienen armados con todo el conocimiento del mundo y además como si fuera poco cada uno carga tomando los conceptos psicológicos de Erik Berne con el niño que cada uno tiene adentro con los deseos, con los anhelos y con las necesidades que en su momento no pudieron ser satisfechas y ahora este chiquito que trajimos al mundo puede al fin cumplir todos aquellos deseos que entonces no pudieron ser satisfechos. Al mismo tiempo sabemos, lo hemos leído en todos lados. lo hemos visto por TV en los programas de interés general que al chico hay que dejarlo desarrollar en lo que le gusta, también sabemos que debemos darle seguridad, brindarle a través de nuestro mensaje confianza en si mismo; y si todo eso lo sabemos, por lo cual una parte adentro nuestro nos dice lo que DEBEMOS DECIR, este es el origen del doble mensaje.

Por un lado está el niño con su dependencia natural, su necesidad de cuidado, amor, reconocimiento y por el otro los padres, con sus propias necesidades insatisfechas y las ganas de que el chico sea el mejor, el que cumple lo que ellos no pudieron, el que lo puede todo porque ellos le dan todo y lo apoyan ¿que le puede faltar? si además le dimos todo lo que no tuvimos. Y por otro lado, la voz de lo social de la sociedad psicologizada que nos dice lo que debemos decir, que esta bien que el chico escuche Vos podes sino no importa, lo importante es que te sientas bien que estés tranquilo.

LLevemos esto a un ejemplo del deporte:

Lucas tiene 12 años juega al tenis, hace un tiempo comenzó a competir y quiere dedicar su vida al tenis, empezó muy chiquito, la verdad es que le gustaba más jugar al fútbol pero un día un entrenador descubrió sus condiciones y le sugirió que se dedique al tenis. Su papá que tuvo que dejar la carrera deportiva para casarse, acompaño muy de cerca la actividad, de su hijo, estando siempre presente. Para Lucas su padre, un campeón,el mejor, siempre con la mejor palabra de aliento antes de comenzar el partido, siempre transmitiendo toda la confianza, pero cuidado, es inexplicable como Lucas, cuando está en el medio del partido cuando se equivoca tira la raqueta, se pone frenético quiere dejar el tenis.

Hay alguien de afuera que siempre está mirando y alguien que adentro de la cancha también mira. En los ojos del padre se muestran una tras otra las verdades que surgen de adentro, lo posible y lo imposible que suceda ¿como pudiste pegarle así? como se te ocurre hacer ese drop en este momento. En que estás pensando tonto?. Aparece que no estas apareciendo si ese es un ganso sos vos el que le regala el partido. Esto no me puede hacer mi hijo. Al final del partido la furia, Lucas frustrado, su papá con su boca dice lo esperable, no estuvo tan mal, hiciste lo que pudiste y en los ojos la furia no coincide con las palabras. Lucas se odia a si mismo, como puede odiar a su papá que es tan bueno que siempre lo acompaña que siempre lo alienta. Pero los ojos lo que le transmite el padre, Lucas no lo entiende, cree en lo que el padre le dice no en lo que ve.

Retomando “FUTBOL DE PRESION” en los que Roffe cita 3 tipos de padres , nos situaremos en esa clasificación para ampliarla.

PADRES INDIFERENTES: SON AQUELLOS QUE NADA SABEN DE SUS HIJOS, QUE POCO SE PREOCUPAN, QUE NO LES PREGUNTAN NADA, NO COMO ESTRATEGIA PARA NO PRESIONARLOS SINO POR FALTA DE INTERES Y PORQUE ESTAN CON LA CABEZA EN SUS PROBLEMAS Y/O INTERESES Y/O NEGOCIOS. PREGUNTAR, INTERESARSE POR EL OTRO ES DAR AFECTO Y DE ESO SABEN MUY POCO.

PADRES EQUILIBRADOS: AUNQUE PAREZCA MENTIRA EXISTEN...SE METEN LO JUSTO Y NECESARIO .NI MUY MUY NI TAN TAN: EL PRECIADO Y BUSCADO EQUILIBRIO. PADRES QUE SE PREOCUPAN POR SUS HIJOS, NO REALIZAN PREGUNTAS POR LA EFICACIA, PADRES QUE CONFIAN <NO DEPOSITAN> EN LOS ENTRENADORES DE SUS HIJOS. PADRES QUE NO EXIGEN NI PRESIONAN. PADRES QUE DISFRUTAN YENDOLOS A VER CADA TANTO Y QUE SON FELICES DE VERLO BIEN AL HIJO/A Y QUE GRACIAS AL DEPORTE, TENGAN COSAS PARA CONTAR. ACOMPAÑAN.

PADRES SOBREPROTECTORES: PESADOS, INVASIVOS, PRESIONANTES: “TANTO QUE LO QUIERO, TANTO LO APRIETO” <Y SIN QUERER LE QUITO EL AIRE>.
BUSCAN LA SIMPATIA DEL ENTRENADOR, ESTAN EN TODOS LOS DETALLES, NO TERMINAN DE CONFIAR EN EL DT.
INVADEN, QUERIENDO AYUDAR!
PRESIONAN, QUERIENDO AYUDAR!
MALOGRAN A LO QUE MAS QUIEREN, SIN QUERER QUERIENDO!!!<PUEDEN VENIR DE PADRES INDIFERENTES Y CON TAL DE NO REPETIR Y DIFERENCIARSE, SE VAN AL OTRO EXTREMO...>

Siguiendo a Smoll agregamos:

-Padres vociferantes
-Padres entrenadores en la banda
-Padres hipercríticos

y nosotros agregamos:

-Padres agresivos
-Padres elitistas

ESTOS SON 8 TIPOS DE PADRES.

Guiarlos, descubrir y aprender con él

Ivan Lendl, múltiple campeón de tenis, confiesa algunas cosas muy interesantes respecto de este punto:

“Creo que mis padres se portaron muy bien conmigo cuando me inicié en la vida tenística. Me presentaron este juego como una opción, como una actividad que a ellos les encantaba y que quizás me gustaría a mí también. Cuando empecé a jugar un poco en serio me animaron a que hiciera lo que pudiese...al principio la mayor parte del apoyo lo colocaba de ellos. Sin embargo, poco a poco fui depositándolo en preparadores y amigos. Mis padres acertaron en dejarme soltar amarras.... Por ejemplo, cuando derroté a mi madre por primera vez, no volvimos a jugar en forma competitiva nunca. En cambio pasé practicando muchas horas mis golpes con ella”.

Estas palabras auto-referenciales en el capítulo “Canalizar la presión”, hay varias palabras claves:
•Opción
•Quizás
•Animarme
•Competencia no
•Con ella

Los padres pueden ser una guía y un agente motivador o un agente de presión. Lendl no habla que fue obligado en ningún momento. Sus padres le plantearon el deporte como una opción que luego EL eligió, pudiendo hacer otra cosa.

Con la madre jugaba para divertirse y ese es un aprendizaje por hacer, que requiere transformar el en contra en con.

Para crecer (soltar amarras), también hacen falta padres inteligentes que le den opciones a su hijo/a y que sepan correrse de cierto lugar.

Los niños y adolescentes participan en el deporte por razones relacionadas con el desarrollo de la competencia, la afirmación de las amistades, la mejora de la forma física y la consecución de la diversión. Son los padres y sus “sustitutos”, los entrenadores, los que pueden equivocar los objetivos. A ellos hay que sumar los organizadores de las competencias deportivas. Ellos son los agentes motivantes y de “socialización”. Los que dictaminan el cuando, el cómo, el dónde, con quién, en qué circunstancias y con qué consecuencias empieza el niño o el joven a practicar deporte (J. Feliú).

El Barón de Coubertin ha subrayado que el deporte sería un entorno positivo que contribuirá a la educación social y moral de los jóvenes.
¿Qué puede decirse de la victoria? En deporte es común igualar la noción de éxito a la victoria. Sin embargo en una filosofía en dónde el ganar lo es todo, los deportistas más jóvenes pueden perder oportunidades de desarrollar sus destrezas, disfrutar con la participación y, sobre todo, formarse como personas (Smoll).

Cuando un padre pone a su hijo frente a un deporte a edad temprana, solo él sabe que es lo que quiere: a) fabricar un futuro campeón, induciéndolo desde pequeño, b) que se divierta y disfrute de los amigos, del aprendizaje de las reglas y del sol y el aire libre.

Si la opción es b), puede guiarlo sin saberlo todo, darle la linterna para que intente alumbrar solo, “acompañarlo” en su deseo, compartir y descubrir con él fomentando la calidad de vida y la actividad en común. Después a su tiempo, el hijo/a decidirá si quiere practicar deporte o elegir la posibilidad de ser deportista.

EL FUTBOL es demasiado difícil en su acceso a la elite en cualquier país del mundo, como para que encima no exista una remota posibilidad de disfrutarlo…


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Comentarios

jorge lozano
2008-03-18 21:31:13

Muy bueno el artículo Me acabo de enterar de esta página y está muy interesante

Juan Nieto
2008-10-16 03:24:23

Me gusto mucho el artículo y creo que es fundamental educar a los padres en la cultura deportiva, la competición para formar como personas a sus hijos, la competición es un medio, no un fin en las edades de formación de un deportista.

Rafael Castro de Labra
2009-03-25 11:50:18

Me interesa leer el libro "Mi hijo el campeon..." soy profesor de tae Kwon Do y estoy preparando mi tesis para subir a cionta negra 4to dan, el tema es psicología en Tae Kwon Do, mitos yrealidades. Quisiera saber como adquiero un volúmen del libro. Gracias

scarlet de Alfonzo
2010-07-20 12:56:56

Felicitaciones por esta pagina,no la conocia...tengo mucho que leer y aprender. Tengo un hijo de 14 anos campeon nacional de tenis, pienso que no lo presionamos, pero a veces considero que mi esposo lo presiona al llamarlo en publico "mi campeon"...si le exigimos en su entrenemiento y en sus estudios. Le dijimos al comenzar en este deporte que si lo queria social, perfecto...pero que si queria competir y viajar tenis que sacrificar muchas cosas, ya que no contamos con recursos y debemos hacer sacrificios economicos para llevarlo a los torneos e inclusive, sacrificamos a toda la flia, ya que se acabaron las idas a la playa, al campo...porque los fines de semana generalmente hay torneo. En fin! guardare esta pagina para que mi esposo lea un poco cada dia ...y yo tambien!...gracias por sus consejos!...gracias por existir.

Claudia
2010-08-24 15:58:01

Me gusto!! lamententablemente me identifico mucho con est pagina, me va a ayudar a entende mejor a mi hija, Gracia!!!

Daniela gonzalez
2011-09-20 04:26:55

Exelente articulo soy tecnica de patin y tengo un problema justamente con una madre y su hija que llego al punto tal que ella tambien comenzo a competir. Yo no soy exigente, todo lo contrario pero ahora no me caben dudas que esta madre solo busca medallas y no compartir un deporte con su hija. Obviamente que cuando ganan soy la mejor profe y cuando pierden alguna de las dos soy la peor...

María Rosa
2011-09-22 07:19:32

Felicitaciones!!!!!!!!!!!! Soy madre de jóvenes adultos. Un hijo waterpolista federado en su momento. Lejos del éxito deportivo y cerca de la alegría de compartir con sus amigos que aún hoy radicado a 1200 km de distancia lo reciben en cada visita a Buenos Aires. También soy abuela de dos muchachitos muy pequeños. Amo el deporte y entiendo que los excesos son malos en todo los órdenes de la vida. Pero nadie recibe formación para ser padre y creo que desde la secundaria habría que enseñar muchas cosas que se pasan por alto y nos llevan a cometer errorer. Reciba nuevamente mis felicitaciones............Es importante que se divulguen estas verdades y que el periodismo deje de destacar como significativo los excesos buenos o malos ya que condicionan negativamente la conducta de la sociedad.

Xavi
2012-04-09 05:52:15

“Si Ud. quiere un campeón en su casa, vaya y entrénese. Mientras tanto deje que su hijo juegue y disfrute en paz” La mejor frase....

joel
2012-09-07 18:51:58

yo creo que era un “buen” jugador en categorías infantiles, me divertía mucho, tenia amigos en el club, era un clima diferente y cómodo, ademas me encantaba ir a jugar cada partido, no tenia ninguna presión. pero cuando llegue a las categorías de competición (13 años, juego baloncesto) todo cambio, no se exactamente que le paso a mi padre, se volvió obsesivo y malo, por su culpa todos mis compañeros y técnico me odiaban. lo único que le interesaba era que yo llegue a la nba y ganar. me tuve que cambiar de club (fue idea suya, yo no quería hacerlo) y ya no me gustaba jugar, no me gustaba el deporte!!! cuando antes lo amaba… no se por que un cambio tan grande. cada vez que iba a un partido me sentía tremendamente presionado e inseguro. hasta el dia de hoy… cuando mi viejo vio que no tenia condiciones, y que por ello estaba bajando mi rendimiento en el juego, inmediatamente perdio interes en mi, paso a obsesionarse con mi hermano menor, quien es actualmente muy buen jugador, ya ni se molesta en mi, hoy tengo 17 años y me siento un frustrado. mi padre actualmente, esta muy metido en actividades “deportivas”, se encuentra en la vicepresidencia del club y en actividades de la asociacion de basquetbol de mi ciudad. yo aun practico baloncesto (a pesar de que deje cuando tenia 15 y volvi a los 16) pero no me gusta, no siento la pasion que sentia antes por el deporte.

Maria Bidot
2012-11-17 15:08:34

Soy madre de 3 hijos todos adultos...una hembra y dos varones...Él mayor de mis hijos tiene 40 años, él tiene 2 hijos de 7 años cada uno...mi preocupación es que Su deporte es kickboxing...es pelear en jaulas...ahí sobrevive sólo uno....mi hijo tuvo una pelea anoche y llegó a mi casa con la cara deformada...los ojos super hinchados, la nariz hinchada...en verdad no me atrevía a mirarle la cara....discutimos porqué quiero que deje ese deporte pues no quiero que le suceda nada...él vive conmigo pero está enojado conmigo porque quiere seguir y de pasarle algo soy yo la que tengo que correr con el...y yo ya no estoy para esas tensiones...que me aconsejan....Gracias.

Maria Bidot
2012-11-17 15:09:35

Soy madre de 3 hijos todos adultos...una hembra y dos varones...Él mayor de mis hijos tiene 40 años, él tiene 2 hijos de 7 años cada uno...mi preocupación es que Su deporte es kickboxing...es pelear en jaulas...ahí sobrevive sólo uno....mi hijo tuvo una pelea anoche y llegó a mi casa con la cara deformada...los ojos super hinchados, la nariz hinchada...en verdad no me atrevía a mirarle la cara....discutimos porqué quiero que deje ese deporte pues no quiero que le suceda nada...él vive conmigo pero está enojado conmigo porque quiere seguir y de pasarle algo soy yo la que tengo que correr con el...y yo ya no estoy para esas tensiones...que me aconsejan....Gracias.

hugo alexander
2014-07-01 08:26:12

megustan las reflexiones de todo tipo y mas sobre la persona

gissel ibarra
2014-09-04 22:47:17

excelente articulo.

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